Archivo para junio, 2010

Shoot ‘Em all

Posted in Rambo´s way with tags , , , on 16 junio, 2010 by Tico

Corría el año 1999 cuando el joven afroamericano Amadou Diallo regresaba a su hogar después de asistir a la escuela nocturna de un barrio obrero de Nueva York y fue requerido por una patrulla policial para que se identificara. Amadou echó mano a su cartera para sacar los documentos y recibió 41 disparos, lo cual dice mucho a favor de la puntería de los agentes y mucho en contra sobre el temple de sus nervios.
Y es que ser negro, pobre y estudiante nocturno puede resultar peligroso.
El incidente quizás hubiera quedado sin difundir de no ser porque Bruce Springsteen lo recogió en su famosa canción “American Skin (41 shoots)” lo cual le valió los calificativos de “montaña de basura” y “mariconazo” en la prensa de su país.

Al otro lado del planeta, la pequeña Imán Al-hamás se extravió en la niebla camino de su escuela en la localidad palestina de Rafah. Se encaminó a un puesto militar cercano para preguntar el camino correcto y un centenar de disparos fue la respuesta que obtuvo. Posteriormente un oficial israelí se acercó a la niña que agonizaba y le vació el cargador de un subfusil en el cuerpo. Y es que llevar material escolar a la espalda (que fue lo que resultó contener la mochila de la niña, lápices de colores y cuadernos) puede resultar peligroso en algunos sitios.

“Ande yo caliente y ríase la gente” debió ser lo que pensó el joven de origen brasileño Jean Charles de Meneze cuando salió camino de su trabajo como electricista en Londres más abrigado de lo normal en pleno verano. Siempre he dicho que el miedo me parece una motivación de lo más respetable para hacer muchas cosas, entre otras el salir corriendo cuando un grupo de hombres sin identificar se lanza en tu persecución gritándote. Y así lo hizo el pobre Jean, que, después de ser tirado al suelo por esos cuatro hombres (que resultaron ser policías) recibió cinco disparos en la cabeza. La policía británica tenía ordenes de disparar a la cabeza ante la menor sospecha. Parece que Scotland Yard ignora algo muy básico: si primero se dispara a la cabeza y después se pregunta, es francamente difícil que el preguntado conteste. Y no precisamente por maleducado.
Concluiremos afirmando que también es peligroso abrigarse más de lo normal en verano y correr por las escaleras del metro londinense aunque se llegue tarde al trabajo, especialmente si uno tiene aspecto de ciudadano árabe.

Tan peligroso como estudiar por la noche en un barrio obrero o llevar lápices de colores y cuadernos a la escuela. Nuestras calles están plagadas de peligros.
Afortunadamente los Gobiernos cuidan de que nada nos pase y para ello llenan nuestras calles de soldados o de policías debidamente armados, interceptan nuestros correos electrónicos y y escanean nuestras conversaciones de telefonía móvil.
Todo sea por nuestra seguridad

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De Justicias y mordazas

Posted in Chist-tema with tags on 9 junio, 2010 by Tico

Venimos oyendo y leyendo con frecuencia que todo argumento es digno de respeto y aquellos discursos que promuevan la violencia machista, la discriminación racial, el odio ideológico o la justificación de un genocidio quedan amparados por el derecho de cada persona a expresarse libremente. Si impedimos la difusión de cada discurso que no compartimos estaremos asumiendo un posicionamiento totalitario, intolerante y fascista, justo aquellos que tanto criticamos.

Vamos a desmontar esa idea: la libertad de expresión, lejos de ser un derecho absoluto, tiene unos límites muy marcados y que se acotan, esencialmente, en el ejercicio responsable de ese derecho. Estos límites tratan de proteger otros bienes jurídicos fundamentales que podrían verse lesionados significativamente cuando el comunicador disfruta de una posición cualificada que le permite tener cierta parcela de poder y ascendencia de opinión sobre la sociedad. Así, el derecho a la vida, el derecho a la integridad y a la dignidad de la persona, a su no discriminación por su orientación sexual, creencias, etnia, nacionalidad, etc… deben primar siempre sobre el derecho a la libertad de expresión o mejor dicho, no deben primar sino ser su límite.
En ese sentido, el derecho a la libertad de expresión se encuentra subordinado ética y jurídicamente a otros derechos fundamentales de mayor rango dentro de la propia DUDDHH; así, “Todos tienen derecho a igual protección contra toda discriminación que infrinja esta Declaración y contra toda provocación a tal discriminación.”.
O lo que es lo mismo, a la intolerancia no se le puede ni se le debe responder con tolerancia.


Con ello abandonamos el argumento jurídico y entramos en las razones éticas y si se quiere filosóficas de la mano de Karl Popper y su famosa paradoja.
Para él, toda tolerancia ilimitada conduce indefectiblemente hacia la intolerancia. “Si extendemos la tolerancia ilimitada aun a aquellos que son intolerantes; si no nos hallamos preparados para defender una sociedad tolerante contra las tropelías de los intolerantes, el resultado será la destrucción de los tolerantes y, junto como ellos, de la tolerancia.”

Esto es ¿debemos comernos a los caníbales para acabar con el canibalismo?

Por lo que a mí respecta no creo que precisamente aquellos que si pudieran acabarían completamente con la libertad de expresión  tengan derecho a ampararse en ella para destruir las conquistas sociales.
Yo apuesto por respetar cualquier idea especialmente aquellas que son diferentes a las mías; pero si generan -o inducen a generar- discriminaciones, opresión, violencia y odio, mi conciencia pesa más que mi respeto.
Y la intolerancia se me hace en esos casos más respetable que la injusticia.