Archivo para noviembre, 2014

Karma felino

Posted in Uncategorized on 28 noviembre, 2014 by Tico

En octubre de 1347 un barco genovés arriba al puerto de Mesina, en Sicilia, con la práctica totalidad de su tripulación muerta. Los pocos supervivientes morirían días más tarde víctimas de una extraña y terrible enfermedad. El barco provenía de Caffa, en Crimea, donde había escapado al cerco que los ejércitos tártaros y venecianos sostenían sobre esa ciudad.
Lo que los médicos del puerto de Mesina ignoraban era que, para acelerar la caída de Caffa, los oficiales tártaros habían catapultado por encima de las murallas de la ciudad los cadáveres de algunos de sus soldados infectados de lo que, siglos más tarde, alguien sobre un microscopio bautizaría como Yersinia pestis.

Mientras tanto, en Europa comenzaba lo que se conoció como la pequeña Edad de Hielo, una época de bajísimas temperaturas y constantes lluvias. Las escasas cosechas debilitaban aún más los maltrechos cuerpos. Para colmo, se desata la Guerra de los Cien Años, con lo cual las gentes emigran en masa desde los campos y se hacinan en ciudades superpobladas.
En definitiva, la situación en Europa durante el siglo XIV parecía diseñada expresamente para cumplir los sueños húmedos de cualquier virus.

Todo podría haber quedado en una epidemia local, centrada en el sur de Italia, si no fuera por la tercera pieza del puzzle.  Un siglo antes, en 1227, el Papa Gregorio IX dicta una bula por la cual considera que el diablo adquiere la forma de un gato y alienta a la persecución y exterminio de estos animales. La Santa Inquisición, por su parte, prohíbe albergar, alimentar e incluso acariciar a un gato bajo pena de considerar cómplice de brujería a quienes lo hagan. Millones de gatos serían quemados, descuartizados y aplastados durante el siglo XIII por lo que en 1347 la población felina europea se reducía a su mínima expresión y los pocos que quedaban se mantenían alejados de los asentamientos humanos.
gatoPara encajar esta última pieza, debemos recordar que el principal vehículo transmisor de la Yersinia pestis, también conocida como Peste bubónica o Muerte negra, es una pulga que habita en la rata común. Así pues, sin sus enemigos naturales para ponerles freno, las ratas esparcieron la enfermedad por todo el continente, desde Londres hasta Moscú, desde Barcelona hasta Oslo. Se calcula que una de cada tres personas murió en Europa víctima de la peste entre 1347 y 1351.
La gente, sin embargo, fue convencida de que la epidemia era la forma en que Dios les castigaba por sus pecados.