Archive for the Consumintiendo Category

La Hija de la lluvia.

Posted in Chist-tema, Consumintiendo with tags , , , , , , , on 14 marzo, 2015 by Tico

Al principio, las gentes del Pueblo Kayapó vivían en el cielo. Cierta vez, una mujer se asomó por un agujero entre las nubes y vio, allá abajo, un pequeño armadillo. Decidió seguirle bajando por una larga cuerda. Luego descendería el resto de los miembros de la tribu, como hormigas por un tronco. Así comenzó a poblarse la tierra.
Más tarde, la lluvia pensó que aquellas gentes tendrían que alimentarse de algo. Y les envió las plantas. Fue poco después que la Hija de la lluvia vio que las plantas no eran suficiente alimento y que además, aquellos seres,  debían disponer de un medio más rápido para desplazarse y visitarse unos a otros. La Hija de la lluvia peleó con su madre, bajó a la tierra, y se transformó en río para convivir en armonía con aquella gente y facilitarles la vida. Así nació el río Xingú.
xingu

El Pueblo Kayapó lleva milenios viviendo en las tierras planas del Mato Grosso y Para, al sur de la Amazonia, junto al río Xingú. Cultivan pequeños huertos comunitarios donde crece el maíz, la batata, el ñame o la yuca, cuando no están pescando en el río o cazando a los animales de su ribera. También les encanta recolectar miel.

Cierto día de 1989 se les convocó en el poblado amazónico de Altamira para darles una noticia. Lejanas gentes iban a convencerles de que la electricidad les traería “el bienestar”. Un término que para los hombres y mujeres Kayapó era tan obvio y cotidiano que no entendían su significado. Sea lo que fuere ese bienestar, implicaba el asesinato de la Hija de la lluvia. El Xingú debía ser interrumpido por una gigantesca montaña de piedra gris. El agua ya no llegaría a sus huertos, las canoas quedarían varadas en la orilla, no habría peces pero sí muchos mosquitos que traerían enfermedades, la caza se marcharía lejos y, en definitiva, tendrían que abandonar sus tierras ancestrales y dispersarse como Pueblo. Los Kayapó, se entiende, desconocían también el significado de la expresión “desplazados”.

Así que una mujer de este Pueblo se cubrió con sus pinturas de guerra en genipapo (negro) y urucum (rojo), y recorrió casi dos mil kilómetros para asistir a esa reunión. Suponemos que a Tuira no debieron convencerle los argumentos que empleaba  José Muñiz Lopes, presidente de Electrobrás , la compañía estatal de electricidad. Unos argumentos que, presumimos, no debían diferir mucho de los que esgrimían aquellos barbudos conquistadores quinientos años atrás con espejitos y cristales de colores. Y, ni corta ni perezosa, Tuira decidió emplear un lenguaje lo suficientemente expresivo e inequívoco para mostrar la oposición de su Pueblo al “bienestar” y al “progreso” que les prometía el hombre blanco. La imagen de esta mujer guerrera apoyando el filo de su machete sobre la mejilla del burócrata dio la vuelta al mundo.
Tuira-Kayapois
Tuira explicaría más tarde: “Estamos defendiendo los árboles, los pájaros y todo lo que vive en el río y en los bosques. Vamos a continuar defendiéndolos y a llevar el mensaje a toda la gente de Brasil.”
Pero no sólo la escucharon en Brasil, sino que cientos de grupos ambientalistas a nivel mundial y millones de activistas recogieron el mensaje de Tuira. A lo largo y ancho de todo el planeta se organizaron movilizaciones, conciertos, conferencias, eventos y campañas apoyando su causa.
Finalmente, el Banco Mundial se vio obligado a denegar la solicitud de crédito para la presa sobre el río Xingú.
Actualmente el gobierno de Brasil ha vuelto a retomar la intención de represar a la Hija de la lluvia, lo cual afectaría a la vida de más de 800 pueblos indígenas de 26 grupos étnicos diferentes.
Tuira, mujer del Pueblo Kayapó, sigue en pie de guerra.

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No te quieren, Huckleberry.

Posted in Chist-tema, Consumintiendo with tags , , on 19 abril, 2011 by Tico

Biblioclastia es un palabro de nuevo cuño para designar la curiosa afición (tradicionalmente reservada a emperadores, guardianes de la fe y militarotes varios) de convertir los libros de su habitual estado sólido a un estado gaseoso por el infalible método de meterles candela. El primer biblioclasta del que tenemos noticia fue el emperador Huang Ti quien, además de construirla Gran Muralla, echó a las llamas toda la literatura china existente hasta el año213 a.c. Después torturó y ejecutó a todos los escritores que había en el imperio. Por si acaso.

Como humo se nos fue también el medio millón de libros que tenía la biblioteca de Al Hakam, quemada en 1002 por Almanzor para ganarse a los creyentes más ortodoxos. Pero sería con la llegada, de la Santa Inquisición cuando, ya con más profesionalidad y dedicación, por la chimenea del fanatismo religioso se nos esfuma todo el conocimiento andalusí acumulado durante ocho siglos, transformadas en volutas y pavesas la filosofía, la física, la botánica, la astronomía, la poesía, etc… Y de hoguera en hoguera, llegamos a la Opernplatz de Berlín en 1933, donde Goebbels mandó quemar todo lo que el buen hombre consideraba “literatura antialemana” entre los que se contaban  autores como Einstein, Hemingway, Kafka, Jack London, Karl Marx, Emile Zolá, HG Wells o Freud. Este último comentaba para consolarse que “al menos me han quemado en buena compañía”.

Y es que si de inquisidores y nazis va la cosa, no podemos obviar la clarividencia del poeta alemán Heinrich Heine cuando advertía que “allá donde se queman los libros se termina quemando a las personas”.

En nuestros días, afortunadamente, ya no se quema a nadie. Que sepamos. Sólo se les encarcela, tortura, se pone precio a sus cabezas (Salman Rushdie o  de cómo la mediocridad literaria es rentable si se toca lo suficiente las narices al personal integrista) se les secuestra judicialmente los ejemplares o simplemente se les veta en las editoriales y las bibliotecas. Y ahí es donde vamos.

La American Library Association celebra anualmente su Semana de los libros censurados: Celebrando la libertad para leer. Con ello pretenden visibilizar la presión que ejercen los grupos de ídem para sacar de las bibliotecas públicas y de la distribución comercial aquellos libros que a estos señores y señoras incomodan. ¿Quieren algunos ejemplos?

La fundamentalista Sarah Palin trató de sacar de la biblioteca de su ciudad natal una larga serie de libros por considerarlos (sic) ofensivos a la moral americana (es decir, a la suya) y pretendía que criaran telarañas las estanterías que antes albergaran La naranja mecánica, Un mundo perfecto, Los cuentos de Canterbury, Tarzán de los monos, El amante de Lady Chatterley, Huckleberry Finn, Tom Sawyer, El señor de las moscas, El Decamerón, Lisistrata, El Mercader de Venecia, la saga de Harry Potter y, cómo no, encabezando el ranking mi libro de cabecera: Las uvas de la ira (nótese que Steinbeck tiene también en esa lista a De hombres y ratones y a Al este del Edén). La pobre de Mary Ellen Emmons, a la sazón bibliotecaria de Wasilla, se negó a tal despropósito contra la literatura universal. Fue despedida un mes más tarde.

¿Más libros?

King&King  (Linda de Haan y Stern Nijland) trata de un príncipe en edad casadera que, tras rechazar sucesivas potenciales princesas, conoce a otro príncipe del que queda prendado y con quien finalmente se casa. Algo que no debió parecerle muy bien a la asociación de padres y madres que secuestraron literalmente ese libro infantil de la biblioteca de la escuela municipal de Lexington, Massachusetts.

Paradojas de la estulticia, los alumnos/as de la escuela secundaria de Irvine, California, leen censurado el más famoso libro escrito contra la censura literaria: Fahrenheit 451. Concretamente las autoridades escolares tacharon en toda la obra las palabras “mierda” y “demonio”. No se rían. MIERDA. DEMONIO. MIERDA.

El País de las Maravillas de Alicia desde luego no es China: en la provincia de Hunan fue prohibido porque los animales hablan. Espero que esas autoridades chinas no vean Intereconomía.

Más crudo lo tiene el pobre Huckleberry, el cuarto personaje más prohibido actualmente en las escuelas gringas. Parece que a alguna gente le molesta que a lo largo de la obra aparezca más de 200 veces la palabra “negro”. Vetado por racista. Cuando Huckleberry vio la luz en 1885 se le proscribió de las escuelas de los Estados sureños por su (sic) “prédica abolicionista”. Vetado por antirracista.

El Código da Vinci me parece un libro malo de narices. Pero no tanto como para que lo prohíban como de hecho ocurre en Líbano por (sic) ofender al cristianismo, según la comunidad católica local.

Y en los Emiratos Árabes se han tomado demasiado en serio lo de la varita de Harry Potter; la saga está prohibida por incitar a la infancia a practicar la brujería.

La fabrica de chocolates de Charly estuvo cerrada en Colorado porque el contenido refleja una (ejem) “pobre filosofía de vida”. Normal, piensa uno/a: acostumbrados/as a la profundidad reflexiva y metafísica de las series gringas de TV lo demás es superficial.

También el Ulysses estuvo prohibido en gringolandia y no por ladrillazo (lo cual no habría sido reprochable en extremo, a fe mía) sino por el pasaje en que Joyce describe a Leopold Bloom jugando al cinco contra uno mientras mira las piernas de una señora.

Y hablando justo de eso, los profesores de una escuela pública en East Hampton, Nueva York, preocupados de que sus alumnos pudieran quedarse ciegos, enanos y con espinillas buscando a Wally, retiraron la obra de la biblioteca porque en una de las láminas aparecía una imagen microscópica de una señora en la playa haciendo topless. Ah, Wally, Wally, símbolo erótico de toda una generación.

¿Les parece surrealista? Aún hay más: “Sexo… ¿Qué es? Desarrollo, cambios corporales, sexo y salud sexual” (It’s Perfectly Normal: Changing Bodies, Growing Up, Sex and Sexual Health) de Robie Harris está vetado (sic) “por promover la educación sexual”. Sí. Es lo que suelen tener los libros de educación sexual.

Un aviso: si alguno/a de ustedes es miembro del opusdei (cosa de la que, si han llegado hasta aquí, albergo serias dudas) ha de saber que necesitará un permiso especial de su director espiritual, y éste para autorizárselo del Prelado, si quiere leer, ejem, 6.892 libros.

Y para terminar como empezamos, recuerdo la impresión que me produjeron de adolescente las primeras líneas de un libro que me regaló mi padre:

Este libro puede estar mejor o peor escrito pero tiene la misma ventaja innegable que cualquier otro: con este libro se puede encender un fuego

Se trataba, obviamente de un Manual de Supervivencia.

Piratas

Posted in Chist-tema, Consumintiendo, Rambo´s way with tags , , , , on 29 octubre, 2010 by Tico

San agustín cuenta la historia de un pirata capturado por Alejandro Magno, quien le preguntó: ¿Cómo osas molestar mis barcos? – A lo que replicó el pirata – Yo tengo un pequeño barco, por eso me llaman pirata. Tú tienes toda una flota, por eso te llaman Emperador.

 

Una de Piratas

Decía el famoso pirata Bartholomew Roberts (1682 – 1722) que en los trabajos honrados lo normal era trabajar mucho y ganar poco, mientras que la piratería implicaba hedonismo, saciedad, placer, libertad y sobre todo Poder. Y esta tarde la he visto pasar desde mi ventana; rumbo al este, rompiendo las aguas del Mediterráneo y dejándonos en su estela la tranquilidad de que allá lejos, en tierra de infieles, se lucha sin cuartel por defender nuestros intereses económicos.

A diferencia de El Temido que inmortalizara Espronceda, el barco que nos ocupa no tiene diez cañones por banda, sino lanzamisiles tierra-aire guiados por satélite, lanzatorpedos y sofisticada artillería con visión nocturna. Tampoco ondea en su pabellón la calavera sobre dos tibias cruzadas sino la bandera del Estado español.

Pero contribuirá al mismo objetivo: saquear, expoliar y destruir. Con patente de corso y, por descontado, dentro una impecable y estricta legalidad internacional. Un objetivo que el Jefe del Estado Mayor de la Armada Española ha definido como “una misión curiosa” la que llevará a cabo la fragata Victoria en aguas del Golfo Pérsico. Y tanto.

Desde principio de los años noventa el llamado Cuerno de África (que comprende los países de Somalia, Eritrea, Yibuti y Etiopía) sufrió la más terrible convulsión política y demográfica de su Historia; la Hambruna segó a casi la cuarta parte de la población activa mientras los señores de la guerra imponían su voluntad a sangre y fuego; las diferentes facciones armadas, eternamente enfrentadas entre sí, desestabilizaban la zona pugnando por el poder. Todo ante la más completa y absoluta pasividad internacional. De hecho, Somalia ha dejado prácticamente de existir como país (gracias en parte a la desafortunada intervención militar del establishment norteamericano) careciendo de tipo alguno de actividad pública estatal, sanitaria, judicial, educativa o administrativa. El pueblo, mientras, intentaba sostenerse un día más con vida gracias a la ayuda de las organizaciones humanitarias. Tras décadas de brutal sequía y de inexistente inversión agroeconómica, los ya de por sí áridos campos somalíes se tornaron completamente estériles y las gentes buscaron su salvación en la costa: miles de pequeñas y artesanales embarcaciones comenzaron a echarse al mar en busca del sustento diario y de las proteínas precisas para mantener a los niños respirando un día más.

Pero un territorio sin Estado es res nulius, tierra de nadie, campo abierto para especuladores y demás aves de rapiña. Millones de satisfechos hogares europeos, lujosos restaurantes japoneses y franquicias gringas de comida rápida están ávidos de ver en su mesa los peces que coletean en las aguas del Golfo de Adén. Y las multinacionales acuden prestas a servírselos en bandeja (capten el chiste) enviando a sus superpesqueros de tropecientas mil toneladas servidos de tecnología punta con sus gigantescas y kilométricas redes para arrasar los bancos de pesca localizados por satélite en una zona donde no hay normativa medioambiental alguna que respetar ni, aunque la hubiera, nadie que la hiciera cumplir.

Y una década después los pequeños botes de los pescadores somalíes comienzan a volver a la playa vacíos.

Siempre he dicho que hay dos sentimientos en el ser humano que, a mi juicio, legitiman determinadas acciones: uno es el miedo y el otro el Hambre. Y nótese que conceptúo el Hambre como un sentir. Ya dijo Kissinger que a un pueblo hambriento no podía exigírsele que fuera un pueblo pacífico.

Y los antaño pacíficos pescadores somalíes que, al fin y al cabo, viven en un país donde sobran las armas y escasean los alimentos, se reciclaron en piratas. A la antigua usanza, jugándose el todo por el todo, pero no buscando el placer o la saciedad como exponía Roberts sino simplemente sobrevivir al saqueo sistemático de sus recursos naturales. Así que equipados con unas armas que apenas saben usar se lanzan en sus frágiles embarcaciones a capturar a los gigantescos pesqueros de las multinacionales europeas, japonesas o indias. Y a sus petroleros. Y a cualquier hijo de madre que asome por sus aguas. Sí, sus aguas, porque intenten ustedes meterse a faenar con un macropesquero en aguas norteamericanas o inglesas.

Aquí es donde retomamos el rumbo de nuestra querida fragata Victoria. A las multinacionales pesqueras, es decir, al Capital, no le gusta que le hagan la competencia (entre pirata y pirata no cabe la buenaventura) y de la noche a la mañana los honrados y temerosos ciudadanos occidentales se enteran, gracias a una machacona campaña mediática en la que no faltan entrevistas amarillas a angustiadas esposas de pescadores retenidos, de que terribles y despiadados piratas de piel oscura amenazan su estilo de vida.

Y aunque al bolsillo del contribuyente europeo le esté resultando infinitamente más caro enviar tropas, fragatas y aviones de combate que invertir en proyectos de cooperación y desarrollo para garantizar un medio de vida digno a los somalíes, para las multinacionales esa poderosa escolta privada de sus barcos les sale gratis y libre de impuestos. ¿Qué les parecería a ustedes si a un empresario murciano que va a cerrar un negocio privado en Brasil le pagáramos los contribuyentes una escolta de veinte policías nacionales?

Ustedes no tienen por qué saberlo pero allá en los espacios cibernéticos el que esto les cuenta adopta el nombre de un famoso pirata levantisco. Es decir, nada tengo en contra los piratas. Gloria pues a la Armada española, pero al menos no sean hipócritas: cambien el pabellón, pongan la calavera y las tibias y no nos avergüencen más jugando a los piratas con nuestro dinero en nombre del libre mercado.

La paradoja Malthusiana

Posted in Chist-tema, Consumintiendo with tags , , , , on 9 septiembre, 2010 by Tico

Thomas Roberts Malthus (1766 – 1834) fue un filósofo y economista británico que hace un par de siglos nos alertaba sobre un problema para él muy evidente: la producción de los alimentos crece en progresión aritmética (2, 4, 6, 8, 10, 12, etc.), en tanto la población mundial lo hace geométricamente (2, 4, 8, 16, 32, 64, etc.. Es decir que, según esta visión, el crecimiento demográfico arrojaría a la humanidad al abismo del hambre.

Eso le lleva a formular una de las “perlas” del pensamiento contemporáneo: “Un hombre, si no puede lograr mantenerse y si la sociedad no quiere su trabajo, no tiene derecho alguno ni a la menor ración de alimentos, no tiene por qué estar donde está; en ese espléndido banquete no le han puesto cubierto. La naturaleza le ordena que se vaya y no tardará en ejecutar su propia orden, si ese hombre no logra compasión de alguno de los invitados, si estos se levantan y le dejan sitio, acudirán enseguida otros intrusos pidiendo el mismo favor y se perturbará así el orden, la armonía de la fiesta y la abundancia que antes reinaba, se convertirá en escasez“.

Así pues la solución al problema no consistía para Malthus en incrementar la producción de alimentos, sino en hacer disminuir el número de “intrusos”. Para ello instaba a los gobiernos a tomar las siguientes medidas:
Abaratar el precio del pan, un alimento que sacia rápido el apetito pero que no aporta demasiados nutrientes, con lo cual se fomentaría la malnutrición y las enfermedades entre los pobres.
En vez de recomendarles limpieza a los pobres, hemos de aconsejarles lo contrario, haremos más estrechas las calles, meteremos más gente en las casas y trataremos de provocar la reaparición de alguna epidemia“, así Malthus quería que los proletarios construyan sus viviendas en los terrenos pantanosos e insalubres. “Hay individuos compasivos, que causan un gran daño a la humanidad estudiando la manera de extirpar para siempre ciertas enfermedades”.
El Estado, asimismo, debe desentenderse de cualquier política de sanidad pública o de subsidios a los pobres pues, piensa Malthus que eso sólo contribuye a la pereza del individuo y a que aumente el número de parásitos en la sociedad.
Y tampoco era cuestión de dejarle todo el trabajo a la Naturaleza; si faltaran epidemias o catástrofes naturales, los gobiernos deberían emprender periódicamente el suficiente número de guerras que garantizaran un freno demográfico.
¿Control de natalidad? Para Malthus no era la solución, aunque exponía la necesidad de crear leyes que obligaran al matrimonio cada vez más tardío entre las clases bajas. Rechaza el aborto por “inmoral” y porque “frenaría la creación de mano de obra y con ello la producción”.

Bien, su teoría y la de su maestro, Adam Smith, tiene plena vigencia hoy día en el planeta y el genocidio silencioso que solicitaba se está llevando a cabo con eficiente precisión. La paradoja está en que, a pesar de eso, Malthus mentía.

Si la población mundial hubiera crecido en progresión geométrica ahora mismo superaríamos los cien mil millones de habitantes. Por otro lado, las modernas técnicas de producción han permitido el cultivo de zonas antes estériles y abierto otras muchas posibilidades al desarrollo alimenticio.

Según un informe presentado por el antiguo Relator Especial de la ONU para el Derecho a la Alimentación, Jean Ziegler, el planeta podría alimentar suficientemente, es decir con un mínimo de 2.700 calorías por persona al día, al doble de los seres humanos que vivimos actualmente.
¿Cuál es el problema entonces?

El problema es que esos alimentos están mal distribuidos. La consecuencia de ese problema es que, según la UMA, un contenedor de basura europeo contiene suficientes calorías como para alimentar a una familia de tres miembros durante cuatro semanas. El problema es comprender por qué a la quinta parte de la humanidad la mata el colesterol mientras que al resto las mata el hambre.

El verdadero legado de Malthus fue preparar una base supuestamente científica que le encajara a los paradigmas insolidarios de la concepción capitalista de la vida.                                                                                                         Malthus no se equivocó; Malthus mintió. Pero seguramente intuía ya la aparición de una sociedad donde eso no importara.

Bombones por San Valentín

Posted in Consumintiendo with tags , , on 12 febrero, 2010 by Tico

Si te gusta el chocolate y los bombones (un regalo tan romántico y adecuado en estas fechas) quizás no debieras leer esto. Pero si has aterrizado en este blog se presume que mantienes inquietudes por determinados asuntos como la Justicia y la Dignidad Humana, así que no te vendrá mal leerlo.

Hablemos pues del chocolate. Este producto se fabrica como todos sabemos usando el cacao como materia prima. Es en África donde se produce el 70% del cacao que luego se distribuye por el mundo en forma de bombones, chocolatinas o cacao en polvo para la leche de nuestros niños.
Hablemos de alguna marca, por ejemplo Nestlé. Muchos hemos regalado en alguna ocasión su famosa caja roja de bombones. Pero ¿Qué hay detrás de eso?

Para conocerlo tenemos que irnos a una maltrecha estación de policía de un pequeño pueblo de Malí, África Occidental. Allí, los archivos sobre niños desaparecidos se amontonan interminablemente sobre mesas y estanterías. El jefe de policía local no tiene dudas sobre a dónde fueron a parar los niños. “Definitivamente, allá existe esclavitud“, dice refiriéndose al vecino país de Costa de Mafil. “Los chicos tienen que trabajar tan duro que enferman y muchos de ellos mueren“.

Los niños pertenecen a las áreas más pobres de Malí, son los hijos de vendedores callejeros o habitantes de los barrios marginales, cuyos padres los venden por 30 $USA.
Los niños, algunos de ellos menores de 11 años de edad, permanecen como prisioneros en las plantaciones y son golpeados si tratan de escapar. La gran mayoría de ellos tienen algunos dedos menos porque se les obliga a trabajar jornadas de hasta 14 horas con herramientas peligrosas y manejando productos altamente tóxicos como pesticidas. Tras cada agotadora jornada deben arrastrar sacos de hasta 70 kilos de semillas de cacao hasta los almacenes de la plantación (este peso incide en su crecimiento y les produce malformaciones en la columna vertebral; de mayores, si llegan a mayores, serán tullidos). Si se retrasan, son golpeados.
Se cree que al menos 300.000 niños trabajan en esas condiciones produciendo el cacao que abastece al menos la mitad de la demanda de chocolate a nivel mundial. La mayor de ellas es Nestlé.

La organización “Save the children” ha puesto un centro de acogida en la frontera para aquellos niños que puedan escapar de las plantaciones. Hasta ahora permanece semivacío. Su director, Salia Kante, tiene un mensaje para los consumidores:

Las personas que toman de ese chocolate están bebiendo sangre. La sangre de niños que tienen que cargar sacos de cacao tan pesados que les laceran los hombros

¿Será por eso que los envases de los productos Nestlé son rojos?

Según el primer ministro marfileño, Pascal Affi N’Guessan, las grandes empresas fabricantes de chocolate sólo están interesadas en sus ganancias. La asociación para la defensa de Derechos Humanos ILRF está convencida de que Nestlé conoce el fenómeno, porqué periódicamente visita plantaciones para averiguar la calidad del producto.

Pero no terminan ahí las canalladas: en 2002 Nestlé exigió a Etiopía, país azotado por el hambre, seis millones de dólares (una miseria para Nestlé) para compensar la nacionalización de una empresa en 1975. Ha sido muy criticada, además, por promover la leche en polvo en detrimento de la materna para alimentar a los bebés, especialmente en países del Sur, donde el agua potable suele ser un lujo y la leche en polvo se mezcla a menudo con agua contaminada.
¿Y en latinoamérica?
El Departamento Administrativo de Seguridad (DAS) colombiano decomisó el pasado 22 de noviembre en el departamento de Quindío 8.094 paquetes de 25 kilos de leche en polvo “caducados desde hace mucho tiempo” que estaban siendo reempaquetados y reetiquetados con fechas de producción falsas. Dicha leche iba destinada a Venezuela. El senado venezolano se pronunció así al respecto:
Estos han expresado su “más enfático repudio a esta maniobra tramposa de la transnacional Nestlé, felonía que empieza por importar leche del extranjero a Colombia, a pesar de que ésta empobrece y empuja hacia la ruina a los ganaderos colombianos, sigue por hacerle fraude a un país en donde lleva décadas sacando multimillonarias utilidades y concluye atentando de manera gravísima contra la salud de nuestras gentes, y especialmente de los niños“.

Siguiendo en Colombia, la organización SINTRAINAL denuncia que Nestlé se apoya en bandas paramilitares para intimidar y atentar contra los trabajadores y sindicalistas que protestan ante situaciones de trabajo que consideran denigrantes.

Bien, esto se acaba. Si has terminado de leerlo y te sientes mal, te pido de corazón que me disculpes por haberte amargado el chocolate. Pero creo que es tu responsabilidad estar bien informado/a a la hora de llenar la cesta de la compra. Lo demás corre por tu cuenta: no creerte nada de lo que has leído arriba y seguir disfrutando de tu chocolate o decantarte por los productos de Consumo Ético que, si bien aún son un poco más caros, dejan mejor sabor de boca.

Feliz Navidad (al cierre de las Agencias)

Posted in Chist-tema, Consumintiendo with tags , , , on 22 diciembre, 2009 by Tico

– MUNICIPAL: – Continúa la racha de mendigos muertos de frío en calles y parques. Esta mañana han aparecido dos más.

Estos sujetos no tienen conciencia ciudadana – declaró el alcalde.
¡Morirse así, en plena calle! Tratan de desprestigiarme.

– SOCIEDAD: Tiffany´s ofreció una cena de navidad a los más necesitados.
La comida se pudrió en las mesas sin que nadie la tocara.
Desagradecidos – declaró el gerente – Ninguno tuvo la decencia de arreglarse debidamente para venir. Y vestidos así, con esos harapos, no podíamos dejarlos entrar.

-TECNOLOGÍA: Penasonyc lanza su nueva gama de productos “Happy Life”. Televisores que cambian de canal automáticamente si a la hora de la comida sale un niño hambriento en la pantalla.
Su nuevo eslogan ¡No se amargue la vida; ya lo hacen ellos por usted!
causa furor estas fechas. Y por cada aparato que compre
donaremos un céntimo para paliar el hambre en el Tercer Mundo.
India UN Worlds Children

– NACIONAL: – El Consejo de Ministros aprueba fondos para que una comisión de eminentes psicólogos estudie las secuelas y los traumas en niños que no reciben el regalo que esperan por estas fechas.

El presupuesto para ello es del 0,7% del P.I.B.
– La Ministra de Defensa viajará a Afganistán para cenar en Nochebuena con sus soldados. El menú, elegido por el propio Presidente, es sobrio: sopa de paloma aderezada con una ramita de olivo.

– SUCESOS: Fallece mientras cenaba el marqués de Villa Rica.
Según fuentes presenciales, se atragantó con un trago de Dom Perignon mientras discutía indignado sobre las injusticias sociales.

INTERNACIONAL: Este año no habrá estrella en Belén; fuerzas del ejército israelí la derribaron al confundirla con un cohete Qasam. La comunidad internacional manifiesta su más enérgica repulsa ante estos hechos y aprueba fondos para que la estrella pueda ser sustituida por un anuncio de neón de una conocida marca de refrescos.

Boicoteen a Barbie

Posted in Consumintiendo with tags , , , on 21 octubre, 2009 by Tico

Hace una década conocí a un viejo misionero medio ciego que fue el primero en hablarme de los niños gusano.
No sería hasta años más tarde que volví a acordarme de aquel anciano cuando vi la película Diamante de Sangre, un film que me decepcionó bastante porque si bien denunciaba tibiamente el tráfico internacional de estas piedras como desencadenante de conflictos armados en medio continente africano, no hacía referencia alguna a los niños gusano.
Estos niños y niñas merecían un reconocimiento ya que gracias a ellos, a decenas de miles de kilómetros, algunas señoras pueden lucir brillantes en sus cuellos desprovistos de pellejo o en sus inmaculadas y níveas orejas.

Los niños gusano son empleados por las empresas explotadoras de diamantes para abrir nuevas galerías o hacer nuevas prospecciones en el corazón de la tierra. Llevan una cuerda atada a su cintura, el hambre amarrada a su estómago y el miedo anudado al pecho. ¿Por qué usar niños? Porque son baratos; en África hay muchos. Y sobre todo el cuerpecito de un niño cabe por las hendiduras de las rocas, arrastrándose por galerías en las que un adulto no podría entrar.
Pero a veces la cuerda que le une a la superficie se rompe, o su cuerpecito se atasca en una grieta o queda atrapado en el fango. Y en África cada minuto cuenta; así que serán otros niños, armados con fusiles de asalto casi más grandes que ellos, los que se encarguen de que la explotación no se detenga.
Con niño o sin niño. Como diría G.Bernard Shaw, Hay más en el lugar del que salieron estos.

Pero es de otra Barbie que yo venía a proponerles algo; una Barbie de las de verdad, es decir, de las de plástico. Eso sí, tiene en común con las Barbies de mentira, es decir, las de carne (poca) y hueso, que ambas están rodeadas de diamantes. Miren si no, que la empresa de juguetes Mattel ha presentado en México a la Barbie más cara del mundo. Si usted quiere una, deberá pagar por ella un millón de pesos mexicanos -unos 66.300 euros-, ya que incluye en su diseño 318 diamantes reales.
PRESENTAN EN MÉXICO LA BARBIE MÁS CARA DEL MUNDO-1549085.jpg-

Me pregunto cuántos niños gusano habrán quedado sepultados o andarán arrastrándose por el barro para que Barbie luzca, por ejemplo, los diamantes en sus zapatos. Y me pregunto también, por qué la presentan en México. Justo en México, que según Anna Wright, relatora del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), encabeza la lista de mayor pobreza infantil de los países de la OCDE. Justo en México, donde más de la mitad de los niños son pobres (http://blog.unicef.es/?cat=22)
Justo en México, donde Mattel explota de forma inhumana y ajena a toda dignidad a las trabajadoras en las maquilas de la filial Rubie´s cosiendo ropa justo para las Barbies, en las siguiente condiciones que nos cuenta el ejemplar de La Jornada del martes 24 de marzo de 2005:
Laboran entre nueve y doce horas diariamente y algunas veces hasta dieciocho, sin pagos extras; la mayoría recibe el salario mínimo; les cobran los alimentos (incluso dos tortillas por un peso); les impiden tomar agua para que no vayan varias veces al baño; las condiciones de las áreas de trabajo no son higiénicas, los obligan a conseguir actas de nacimiento falsas para darles el trabajo, y muchas están afiliadas al Seguro Social con otro nombre y con datos falsos, por lo que no pueden hacer uso de este servicio.

Por último, no sé si saben que la primera Barbie que habló allá por principios de los 60, decía una única frase: ¡Vámonos de compras!
Piensen en estas cosillas, aquellos que tengan hijas, sobrinas, nietas o hermanitas, antes de comprar una Barbie las próximas navidades.
Porque mantiene su esbelta figura gracias al hambre ajena.
Porque un trozo de plástico con patas no tiene derecho a causar tanto sufrimiento, tanto dolor y tanta miseria.
Por lo que quieran, pero boicotéenla.